martes 29 de septiembre de 2020 - Edición Nº664

Economía | 30 ene 2020

Deuda PBA

Para exministro de economía, “no hay motivos” para que la deuda se considere impagable

Así lo sostuvo Damián Bonari, ex funcionario de María Eugenia Vidal quien además remarcó que la deuda de 2019 es “cercano a la mitad de la que había en 2015”.


En el marco de la renegociación de la deuda de la provincia de Buenos Aires, el exministro de economía bonaerense, Damián Bonari, quien reemplazó a Hernán Lacunza que pasó a formar parte de la cartera nacional, opinó sobre el ‘reperfilamiento’.

El ex funcionario sostuvo que “las cuentas públicas provinciales han mejorado sustancialmente en nuestra gestión. En 2019, el déficit fiscal fue cercano a la mitad del que había en el 2015, hay prácticamente equilibrio operativo y superávit primario, y los ingresos son estructuralmente más sólidos”.

Sin embargo, a pesar de esto admitió que “no existían en 2015, ni hay ahora, superávits fiscales que permitan pagar los vencimientos de deuda sin hacer al menos renovaciones parciales de ellos, tal como se hace en todos los países y gobiernos provinciales”. Para el exministro, la deuda actual de la Provincia son “unos $ 1.160 millones de dólares, algo inferior a la de fines de 2015, $9.400 millones de dólares registrados y unos $1.800 millones de dólares ‘escondidos’ en las estadísticas públicas”.

De esta manera, Bonari aseguró en diálogo con La Tecla que“nadie habló de que la deuda era impagable en el 2015, no hay motivos para que se la considere de esa manera ahora, a menos que la nueva administración esté dando por descontado que no renovará nada de los vencimientos; en ese caso, cualquier nivel de deuda sería impagable”, deslizó.

Para el economista, la forma de solucionar el problema de la deuda que tomó el equipo de Axel Kicillof, “parece estar generando más problemas que soluciones” ya que genera “incertidumbre” y provoca “más desconfianza”.

Sucede que, según comentó, con el dinero de la caja que dejó el gobierno anterior, los distintos instrumentos financieros, la reciente autorización de endeudamiento, más los recursos que proveen las nuevas leyes impositiva provincial y de emergencia nacional, “se podrían haber cubierto los vencimientos de enero, en particular de este bono que, recordemos, fue emitido en 2011, para encarar una negociación integral, generando menores riesgos y costos que los que hoy se están enfrentando”.

En este sentido, defendió su gestión aclarando que los bonos que se colocaron en el mercado entre los años 2016 y 2018 “se emitieron a un plazo promedio mayor respecto a los que se habían colocado entre 2011 y 2015” siendo el primero de 5,3 mientras que el segundo era de 3,3. “Como desde principios de 2018 no se colocaron bonos nuevos, el plazo residual fue bajando, pero, obviamente, el plazo promedio hay que medirlo al momento de la emisión”.

Hecha esta salvedad, el ex funcionario aclaró que “si bien en el año 2016 había menos vencimientos de deuda registrada que los que existen en el año 2020, los $1.842 millones de dólares de deuda no registrada, en el 2015 eran de exigencia inmediata.

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