viernes 10 de abril de 2020 - Edición Nº492

Justicia | 12 feb 2020

Cannabis medicinal

Sobreseyeron a mujer que ingresó al país semillas de marihuana para tratar a su hija autista

La justicia marplatense dictaminó la inocencia de la mujer que compró semillas vía online traídas de España, bajo recomendación médica, para su hija de siete años.


En 2017, el Congreso Nacional aprobó la ley 27.350 de “Uso Medicinal de la Planta de Cannabis y sus derivados”, que tiene como objeto “establecer un marco regulatorio para la investigación médica y científica del uso medicinal, terapéutico y/o paliativo del dolor de la planta de cannabis y sus derivados”.

Según establece la norma, “las acciones de promoción y prevención deben estar dirigidas a las personas que, por padecer una enfermedad bajo parámetros de diagnósticos específicos y clasificados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), se les prescriba como modalidad terapéutica el uso de las plantas de Cannabis y sus derivados”.

Ante este “vacío legal”, una marplatense sufrió un mal momento cuando decidió comprar vía internet, y a consejo de un profesional de la salud, semillas de marihuana para plantar y realizar un aceite de cannabis para  tratar el Trastorno de Espectro Autista (TEA) que padece su hija de tan solo siete años.

Las mismas fueron interceptadas e incautadas por la Oficina de Encomiendas Postales de la Aduana de la ciudad costera y, posteriormente, la AFIP denunció e imputo a Ivana Martínez por dicha compra.

Pese a que las semillas de cannabis tenían por objeto elaborar aceite de uso medicinal para la niña diagnosticada con TEA, la denuncia ingresó en la Justicia Federal de esta ciudad. Ante esto, esta semana el Juzgado Federal Nº3 a cargo de Santiago Inchausti sobreseyó a la mujer; el fallo quedó firme ya que no hubo apelación de la fiscalía.

Según el letrado, “ha existido un exceso en el ejercicio de un derecho (o deber legal de obrar), por cuanto a partir de la patología de su hija y la prescripción médica recibida de un médico de un hospital público, dirigió su conducta inicialmente en busca de una mejora del tratamiento médico que derivó en un aporte en un contrabando prohibido”. Pero, justifica que “resulta atendible el descargo de la defensa en cuanto a que actuó en la creencia de estar obrando en un todo conforme al ejercicio de un derecho (actividad curativa)”.

Asimismo, en el texto menciona la ley 27.350 que supone tener un “Programa Nacional para el Estudio y la Investigación del Uso Medicinal de la Planta de Cannabis, sus derivados y tratamientos no convencionales” para pacientes que se inscriban en el registro nacional de voluntarios y presenten las patologías incluidas en la reglamentación basándose en prescripciones médicas.

Sucede que, según denunció la defensora pública oficial, Natalia Castro, quien realizó una presentación requiriendo el sobreseimiento de Martínez, la reglamentación vigente de dicha ley “sólo autoriza el uso de cannabis en casos de epilepsia refractaria”. Además, según la propia mujer que ahora quedó libre de culpa y cargo, también arremetió contra la norma ya que “la ley 27.350 sin autocultivo no me sirve de nada”; sucede que tan solo “quiero cultivar tranquila para mi hija”.

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