martes 02 de junio de 2020 - Edición Nº545

Análisis | 19 may 2020

Pensar la pandemia como un elemento del tráfico de fauna

El tráfico de animales silvestres es la cuarta actividad económica del mundo; donde no solo se fomenta la venta de los mismos, sino que son grandes causales de enfermedades mundiales.


Por: Angel Gabriel Méndez

Como cada martes, Ángel Gabriel Méndez desarrolla su columna animal en Radio La Plata (FM90.9). En esta oportunidad, y en el marco de la pandemia, habló sobre el tráfico de la fauna como uno de los más grandes mercados donde se desarrollan enfermedades peligrosas para los humanos.

“El tráfico internacional de fauna silvestre recibió, por suerte, un duro golpe por la imposibilidad de vuelos pero esto no queda acá porque cuando termine la pandemia ¿Qué sucederá?

Esta es la cuarta actividad económica del mundo, detrás del tráfico de personas y droga. ¿Por qué no nos replanteamos como ciudadanos, a futuro, no adquirir animales de fauna silvestre como un lorito, cotorrita, tortuga y hasta serpiente? Hay que destacar que de cada cinco enfermedades nuevas que surgen en el mundo, tres tienen que ver con zoonosis y el 99% de los casos, tienen que ver con el tráfico de fauna y mascotería.

Para que ese animal llegue a nuestro hogar o al mercado, murieron miles en el camino. Esto está íntimamente relacionado con las drogas porque los pagos se realizan así.

Sin embargo, más allá de este gran mercado, el cambio debe empezar desde casa para replantearnos y entender que los únicos animales que evolucionaron junto a nosotros, son perros, gatos, que son parte de nuestra comunidad íntima, no los que compramos o adquirimos en el tráfico; si decimos no a la compra de un animal, protegemos a una infinidad de especies y a nosotros mismos.

Sucede que, además, muchas veces la gente adquiere animales sólo porque les gustó como queda en su casa pero no tienen conocimiento de cómo alimentarlos y qué enfermadas tiene y ahí es cuando los abandona.

En relación a la pandemia, todos miran a China y se escandalizan, pero ¿qué pasa con lo cotidiano, donde muchos son portadores de enfermedades y continúan dentro del tráfico de fauna?

Uno quisiera que la adopción fuera por mera empatía pero los animales silvestres sí son transmisores de enfermedades; muchas veces puede pasar y surgir algo como la pandemia que sucede ahora porque corresponde que los animales deben estar en sus ambientes. Hay que decirle que no al tráfico de fauna.

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